Atentado de ETA en el Polígono de Bardenas
El 16 de diciembre de 1983, ETA anunció que había colocado varias bombas en el Polígono, según informaron los periódicos Navarra Hoy y Egin Pamplona. Las explosiones de las bombas hirieron a José Ángel Borgés Montañés y Jesús Jiménez Navascués, dos jóvenes soldados. Posteriormente, se identificó a Miguel Ángel Gil Cervera como el autor del atentado, un soldado que trabajaba para ETA.
El objetivo del atentado fue «destruir las instalaciones que más despreciaban los militares». Asimismo, una de las motivaciones del atentado fue una sugerencia del ministro de Transportes, N. Serra, sobre el desmantelamiento del Polígono, ya que los militares no habían renunciado a lo que había anunciado.
Una bomba detonó y otra quedó inactiva junto a un depósito de gas. Como resultado de las explosiones, el daño causado se estimó en alrededor de 45 millones de pesetas.
